EN: Warning: This post is over two years old, so it's possible that the views, opinions, links or instructions reflected on it do not correspond with the way I think now or the way things currently work. I have evolved (and so have the World and the Internet), so it might be advisable to just take this entry for a glimpse into the (my) past. 🙂

ES: Atención: Este artículo tiene más de dos años de antigüedad, de modo que los puntos de vista, opiniones e instrucciones que se vierten en él pueden no corresponder con cómo pienso ahora o cómo funcionan las cosas en la actualidad. He evolucionado (y también lo han hecho el mundo e Internet), así que probablemente lo más recomendable sería entender esta entrada como un simple reflejo del (de mi) pasado. 🙂

Nadie me quiere (sí, me siento estimada, pero nadie me quiere para acompañarme en el sentimiento, nadie se ha atrevido a quererme así, y es un fastidio).

Yo no quiero a nadie (hale, estamos empatados).

El acumulador de la batería del portátil acaba de irse a freír espárragos (es decir, uno de mis mejores amigos está muerto hasta nuevo aviso).

Me voy a dormir porque estoy tan cansada que ni siquiera podría suicidarme.

Y hacer de “parapsicóloga” me deja a mí con el cuchillo de palo de la casa del herrero.

La verdad…
J. y yo estamos de película de Almodóvar.

2 Comments on LA VERDAD…

  1. Como estés tan concentrada quejándote porque nadie te quiere, un día va a venir alguien que te lo demuestre, y claro, tú a tu bola con tus cuitas, y ni te coscas. Quién sabe si ese alguien ya está por ahí… observa un poco, a ver qué descubres.

  2. Oi qué leria…

    Si observo un poco observo precisamente que he estado media vida siendo una cabronaza para probar si me estimaban de verdad, la otra media siendo una pringada romántica de mierda siendo amable con todos rechazando amablemente sus invitaciones con algún argumento estúpido para ver si alguien contraargumentaba, y ahora, ahora es cuando estoy dispuesta a tragarme lo primero que aparezca… Y a decírselo, ¡a empezar yo! Y nada, no quieren nada, o peor: no puedo decírselo cuando quiero decírselo.

    A la M.

    Lo único que me queda es quejarme, a ver si alguien se da cuenta de que efectivamente soy humana, porque ese parece ser el único problema que los potenciales hipotéticos tienen conmigo: que no parezco de este planeta o de su mismo plano espiritual…

    Y la coña es que no me rindo. A veces me gustaría que conmigo funcionase lo de “ya no puedo más”. Pero yo siempre puedo más. Me moriré por desgaste extremo, no por otra cosa.

    Y te pagaría por que tuvieses razón, Nolwí«, te haría un contrato, leches.

    ¡Maldición! No me digas que ya se me nos ha acabado el chocolate…

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