Los trenes y yo

EN: Warning: This post is over two years old, so it's possible that the views, opinions, links or instructions reflected on it do not correspond with the way I think now or the way things currently work. I have evolved (and so have the World and the Internet), so it might be advisable to just take this entry for a glimpse into the (my) past. :)

ES: Atención: Este artículo tiene más de dos años de antigüedad, de modo que los puntos de vista, opiniones e instrucciones que se vierten en él pueden no corresponder con cómo pienso ahora o cómo funcionan las cosas en la actualidad. He evolucionado (y también lo han hecho el mundo e Internet), así que probablemente lo más recomendable sería entender esta entrada como un simple reflejo del (de mi) pasado. :)

Tren RENFEUso mucho el tren, así que por estadística ya me ha pasado casi de todo: en noviembre de 1997 (hace 10 años ya, mira tú cómo pasa el tiempo), la locomotora y el vagón donde yo estaba descarrilaron en Catoira cuando iba de Pontevedra a Santiago.

También he vivido retrasos de todo tipo, incluidos los de la súper huelga de transporte en Francia del mes pasado. Gracias a eso aprendí el valor de un taxi: comprobé que se puede iniciar una batalla campal por conseguir un maldito taxi… La ciudad es la jungla.

Ayer un tren se llevó por delante una furgoneta entre Betemburgo (Luxemburgo) y Thionville (Francia), pero se veía venir: siempre que pasamos por esa zona me parece que vamos mucho más rápido de lo que deberíamos, vibra todo y la gente se acojona, así que en cierto modo se lo estaban buscando. En octubre del año pasado hubo otro acccidente en esa zona con cinco muertos y todo.

No, yo no iba en ese tren que metió la gamba ayer… Tendría que haber ido en el siguiente, leñe, pero como había que recoger los destrozos, todos los trenes sufrieron un retraso “indeterminé”, toma ya… Pusieron autobuses para ir hasta Thionville y así allí podríamos coger otros trenes, pero a las 20:30 yo seguía en Luxemburgo. Al poco de entrar en uno de los autobuses oí que hasta las 21:40 no saldría un TGV hacia París, y tuve una epifanía: “no me da la gana de atravesar París y Versalles a las tantas y quizás tener que luchar otra vez por un taxi”. Me largué del autobús casi en marcha y cambié mi billete para hoy por la mañana. ¡Hasta me devolvieron casi 9 euros! :D

Me da que el que iba en la furgoneta no acabó tan contento… Aunque no he oído que hubiera muertos. Espero que no le vaya muy mal…

Me pegué un buen palizón esta mañana y estuve a punto de perder medio día libre al que tengo derecho en el trabajo, pero lo bueno es que pude dormir una noche más con el Caesar. ;) ¡Pobre! Por la mañana temprano no me dejaba irme. :geeked:

Pero los dos próximos fines de semana será él el que venga a íŽle de France: ya estoy harta de que sea a mí a quien le pasen todas las anécdotas ferroviarias. :mrgreen:

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