Ayer

EN: Warning: This post is over two years old, so it's possible that the views, opinions, links or instructions reflected on it do not correspond with the way I think now or the way things currently work. I have evolved (and so have the World and the Internet), so it might be advisable to just take this entry for a glimpse into the (my) past. :)

ES: Atención: Este artículo tiene más de dos años de antigüedad, de modo que los puntos de vista, opiniones e instrucciones que se vierten en él pueden no corresponder con cómo pienso ahora o cómo funcionan las cosas en la actualidad. He evolucionado (y también lo han hecho el mundo e Internet), así que probablemente lo más recomendable sería entender esta entrada como un simple reflejo del (de mi) pasado. :)

Ayer me libré de una de las preocupaciones que me tenía algo frita últimamente: la obra de teatro en la que mis colegas de teatro de toda la vida me pidieron que sustituyese a una de las actrices para poder presentarla a un concurso. Para haberla ensayado cinco veces con los que ya se sabían la obra desde hace casi 10 meses, yo creo que mantuve el tipo y ayudé a salvar los papeles. Por supuesto, siempre hay algún perfeccionista que nunca está contento con nada, pero yo lo estoy y punto. ¿Que pudo haber salido mejor? Pues claro, pero tampoco conviene pedirle peras al olmo. La verdad es que me resultó muy emocionante, pero me alegro de haberme quitado esa preocupación de encima.

Ahora tengo otras, como lo de terminar de montar la empresa y liarme a tortas con la burocracia. Resulta que ahora, para poder cobrar el paro de Francia, tengo que trabajar por cuenta ajena al menos un día en España. ¿Qué clase de cachondeo es este? Además, cada vez le veo menos sentido a lo de montar la empresa: se empeñan en promover el autoempleo, pero ¿cómo? Ser autónomo no trae consigo absolutamente ningún beneficio, sólo si te va bien, ¿y cómo sabes que te va a ir bien?… En fin…. Por cierto, la bordería legendaria de los que suelen estar detrás de mostradores y ventanillas es muy real.

En cualquier caso me encantan los “huevos de Pascua”, los Easter eggs que algún conocido me deja en páginas que sabe que visito. La del 11 de noviembre de hace 997 años me hizo sonreír, y fue una sensación muy agradable.

Termino por ahora dándole las gracias a “Jaset” por animar las últimas horas del día de ayer por ICQ. Lo suyo casi es peor que lo mío. :P