Callitoes Collectanea .:.

Recreo de Calítoe.:.Calítoe's playground. V.19. Older and somewhat wiser….

Íntimo, público y personal

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EN: Warning: This post is over two years old, so it's possible that the views, opinions, links or instructions reflected on it do not correspond with the way I think now or the way things currently work. I have evolved (and so have the World and the Internet), so it might be advisable to just take this entry for a glimpse into the (my) past. :)

ES: Atención: Este artículo tiene más de dos años de antigüedad, de modo que los puntos de vista, opiniones e instrucciones que se vierten en él pueden no corresponder con cómo pienso ahora o cómo funcionan las cosas en la actualidad. He evolucionado (y también lo han hecho el mundo e Internet), así que probablemente lo más recomendable sería entender esta entrada como un simple reflejo del (de mi) pasado. :)

Moleskine 42 por Hugh MacleodLos que durante un tiempo mantuvimos un diario íntimo y público no debiéramos abandonarlo por las redes sociales, porque luego soltamos las chorradas en Facebook sin orden ni concierto y con eso lo único que se consigue es contribuir al desbarajuste mundial.

He estado repasando mis ex-abruptos por Facebook y reconozco que alguno debí haberlo soltado en las Calitoheces o en Twitter, o habérmelo guardado un ratito más para plasmar la idea aquí con sus razonamientos y todo. Así solamente quien quisiera enterarse se habría enterado y algunas cosas no hubieran quedado tan bruscas.

Quizás en su momento ofendió a alguien mi comentario sobre los “veletas sexuales”. Podría parecer que estaba criticando a aquellos a los que a veces le van los mejillones y otras veces, las almejas. Nada más lejos de mi intención —a mí también me encanta toda clase de marisco—: solté la frase de marras en su momento porque me sentía utilizada por alguien en su proceso de aceptación/negación de su propia orientación sexual.

También dio mucho de sí una frase que puse hace poco sobre la supuesta incompatibilidad entre ciertos aspectos de mi personalidad y la de ser madre. No es que me plantee ahora mismo tener un hijo, pero bien es cierto que el reloj biológico hace tic-tac y de vez en cuando nos llama con un toc-toc, así que me ofende que me pregunten si he pensado en tener un hijo para luego comentarme que me ven demasiado “loca” para cuidar de uno. Decir ese tipo de cosas sin que nadie les haya pedido opinión al respecto no me parece precisamente un buen signo de cordura, así que no veo yo muy claro que esas personas “tan sinceras” estén especialmente capacitadas para tener hijos y, por lo tanto, para opinar, pero bueno, viva la libertad de expresión y tal.

No voy a detenerme mucho ahora en las veces que he puesto que estaba algo depre porque en eso me contengo bastante. Lo arreglo con “plof” o con algo que no tiene realmente mucho que ver con lo que siento. Muchas veces “plof” significa “quiero salir a la calle con una metralleta” o “quiero cortarme las venas” o “quiero dedicarme a la política y vengarme del universo”, pero no es plan amargar al personal medio obligándoles a formular palabras de consuelo, incluso adhesión en algún caso, cuando realmente no es lo que busco. Si lo expreso es precisamente porque mientras lo escribo me olvido de dónde he dejado la metralleta.

Pues eso, nada, que tenía ganas de disculparme un poco (no sé muy bien ante quién) y escribir disquisiciones metafísicas como otrora en este mi cuaderno de bitácora íntimo, público y personal que pronto cumplirá ocho añitos. ¡Cómo pasa el tiempo! (Menos mal). :smh:

Imagen: “Moleskine 42“, por Hugh Macleod.