No estaba gorda

EN: Warning: This post is over two years old, so it's possible that the views, opinions, links or instructions reflected on it do not correspond with the way I think now or the way things currently work. I have evolved (and so have the World and the Internet), so it might be advisable to just take this entry for a glimpse into the (my) past. :)

ES: Atención: Este artículo tiene más de dos años de antigüedad, de modo que los puntos de vista, opiniones e instrucciones que se vierten en él pueden no corresponder con cómo pienso ahora o cómo funcionan las cosas en la actualidad. He evolucionado (y también lo han hecho el mundo e Internet), así que probablemente lo más recomendable sería entender esta entrada como un simple reflejo del (de mi) pasado. :)

Como algunos habéis podido comprobar, he subido a Facebook varias fotos a mi álbum “Fotos del año de la polca”, inspirada por la reunión familiar de hoy.

En mi búsqueda de fotos me topé con una que tenía muy escondida porque durante mucho tiempo no podía soportar mirar. Es del verano de 1996, unos meses después de dejar la gimnasia, cuando todo el mundo me decía que estaba engordando mucho sin que yo les hubiese pedido opinión. ¿Pues sabéis qué? Pude ver esa fotografía sin ningún problema.

Es más, se me pasó por la cabeza pensar que es de lo más normal crecer cuando se deja la gimnasia a los 17 años.

Y por cierto, aunque hubiese crecido a lo largo y a lo ancho, NO ESTABA GORDA. Gente: medid vuestras palabras.