Generación HIJK (1975-1985)

El objeto de esta misiva es la de reivindicar a una generación: la mía, la de todos aquellos que nacimos entre 1970 y 1982 (año arriba, año abajo), la de los que estamos currando de algo en lo que nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora cuesta 20 o 30 veces más. La generación de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años…

Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises; no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con el Mundial de Fútbol del 82.

Aunque no no nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática y la serie “Cuéntame” nos parece que es una mierda y que hace apología del franquismo.

Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales, pero sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.

Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o al rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.

Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.

Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos bodrios como Historias del Kronen o Reality Bites, Melrose Place o Sensación de vivir (te gustaron en su momento, pero vuélvelas a ver y verás qué chasco).

Lloramos con la muerte de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía, con las putadas de la Señorita Rottenmayer…

Nuestra primera canción del verano fue “Los Pajaritos” (1981).

Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que nos reímos de un anuncio que decía que el Madrid podría volver a ser campeón de Europa; una generación que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes.

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años.

Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso, los últimos en hacer BUP y COU, los pioneros de ese esperpento llamado E.S.O. Somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y los primeros que no costamos un duro a la hora de echarnos del curro.

Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes de que naciéramos, como si nunca hubiéramos vivido nada histórico.

Nosotros hemos sabido lo que era el terrorismo contando chistes de Irene Villa, vimos caer el Muro de Berlín y a Boris Yeltsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.) Cosa que nuestros padres no hicieron.

Gritamos “OTAN no bases fuera”, sin saber muy bien qué significaba, y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.

Aprendimos a programar el vídeo antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos a Perico Delgado anunciar los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.

Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema, el panadero farlopero.

Quién diría entonces que años más tarde, con España integrada en la UE, aquella niña morena (Ruth Gabriel) se abría de piernas y enseñaba sus vergüenzas a Carmelo Gómez en Días Contados.

Somos los que recordamos a Enrique cantando con Ana (“Amigo Féeeeeelix…”), y por tanto Enrique del Pozo nos parece su gemelo tétrico. Los del incomparable “Planeador abajo” de Mazinger Z, los de Ulises 31, Los Caballeros del Zodiaco y Comando G, que nunca acabó de gustar a nadie.

Somos la generación que fuimos al cine a ver las películas de Parchís, que durante años creímos que el de rojo (como quien dice el de en medio de los Chichos ) era Enrique Búmbury.
Los que crecieron escuchando a Europe y a ese grupete de imitadores que les salió, unos tal Bon Jovi.

Los de la explosión del Challenger, los del accidente de Chernobyl, la cantada de Arkonada, Los mundos de Yupi y las pesetas rubias. Nos emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca Perdida. Comíamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba deltodo mal.

Somos la generación del Bocata, La Bola de Cristal (solo no puedes, con amigos sí), el Follow Me, “El coche fantástico”, “Oliver y Benjí” (que salía en la tele privada, que no todos podíamos ver), “La Abeja Maya”, El hipnótico “Planeta Imaginario”,

Los Toreros Muertos, La Orquesta Mondragón, el abrazafarolas del Butano y el Misissipi de Pepe Navarro con su inimitable Pepelu.

La generación de la quinta del Buitre, de HugoSánchez, de Biriukov, Del Corral, Corbalán, Romay y que nos traumatizamos con las muertes de Fernando Martín y Petrovic (¿quién coño juega hoy en el Madrid de baloncesto?).

El 600 era el utilitario normal, el 124 un coche familiar y el 131 una berlina de lujo.

El 23F nos pareció un buen día porque no hubo clase y ponían películas por la tele.

Nuestro grito de guerra fue “Tigres, Leones, todos quieren ser los campeones” “¿cómo estan ustedes?” y descubrimos a las mujeres gracias a tirantes de una tal Miriam Díaz Aroca.

La generación que se cansó de ver a las Mamachicho.

La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un Mundial de fútbol y que el día que se consiguió nos parecía estar en un universo paralelo. ( :geeked: ).

La última generacion que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de aletas para ir de vacaciones.

La última generación de las litronas y los porros (¿seguro?, ojalá fuese así…). En cualquier caso: qué coño, la última generación cuerda que ha habido.

[Gracias, TG, por haberme inspirado la corrección y publicación de esta también ;)]