As we don’t have footage of Cristina’s last day at work in France nor of her day-after (in which she dared to go back to the office), we show here a similar one (yes: I wish).
Leaving Blizzard Europe is not that easy, and I’m not thinking only about the shortage of good removal companies around. Je suis un peu touchée, en fait.
I liked the card my now ex colleagues but good mates gave me. And I bought this thingy with the voucher they gave me as a bye-bye present.
(Esto estaba en otro lugar, pero Silvia me inspiró la idea de ponerlo aquí).
“Poí¨me dadaí¯ste” Tristan Tzara, 1920
Pour faire un poí¨me dadaí¯ste
Prenez un journal.
Prenez les ciseaux.
Choisissez dans le journal un article ayant la longeur que vous comptez donner í votre poí¨me.
Découpez l’article.
Découpe z ensuite avec soin chacun de mots qui forment cet article et mettez-les dans un sac.
Agitez doucement.
Sortez ensuite chaque coupií¨re l’une aprí¨s l’autre.
Copiez consciencieusement dans l’ordre oí¹ elles ont quitté le sac.
Le poí¨me vous resemblera.
Et vous voilí un écrivain infiniment original et d’une sensibilité charmante, encore qu’incomprise du vulgaire.
——–
“Poema dadaísta” Tristan Tzara, 1920
Para hacer un poema dadaísta
Coja un periódico.
Coja las tijeras.
Escoja en el periódico un artículo que tenga el largo que pretende darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte a continuación cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Extraiga seguidamente cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y usted acaba de convertirse en un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendido del vulgo.
(Variación y fuga de una traducciónd de Huberto Haltter).
Bueno, a pesar de que tengo un trancazo de mil demonios, vamos a quitarnos el mal rollo de ayer y voy a contar batallitas.
Para los que se hayan perdido algo de mi vida gimnástica y les interese conocer su evolución, he aquí una puesta al corriente rápida:
En la temporada anterior…
Vuelvo “oficialmente” a la gimnasia artística tras muchos años de actividad clandestina en los pasillos y jardines públicos.
De la mano de las hermanas Renciu en el club Le Réveil-Bettembourg de Luxemburgo vuelvo a las volteretas federadas. Mi etapa de gimnasia en el Gran Ducado se cierra con una lesión de tobillo que me deja KO durante más de un mes.
En el capítulo anterior…
En Viroflay, cerca de Versalles, encuentro un club donde tienen un programa de gimnasia de aparatos destinado a ex-gimnastas de gimnasia artística y abuelas como yo.
En este capítulo…
A Cristina, la “anciana gimnasta”, le encargan que componga un ejercicio y represente al “grupo de los adultos” en la “fiesta de la gimnasia” que se celebró el 1 de diciembre pero…
El 30 de noviembre tenía la fiesta de Blizzard, y aunque yo puedo ser muy bestia y cumplidora al mismo tiempo, no es plan hacer un ejercicio de gimnasia
artística después de haber dormido tres horas. Así que de momento me quedo sin “momento de gloria” pero el poder terminar con buen pie (literalmente) cada entrenamiento, ya me hace sentir realizada.
Mañana vuelvo a tener clase de gimnasia; a ver si con el constipado puedo dar un par de volteretas sin partirme los piños.